Las stablecoins procesan más pagos que Visa y consolidan una nueva era para las finanzas digitales
Las liquidaciones realizadas con stablecoins han superado en volumen bruto a Visa, según informes recientes de Binance Research y Coinbase, marcando un hito relevante para el sector financiero digital en el cierre de 2025. En ese año, las stablecoins procesaron aproximadamente 33 billones de dólares, por encima de los 14 billones movilizados por la red Visa, poniendo de manifiesto su creciente peso como infraestructura global de pagos y liquidaciones.
Este fenómeno tiene profundas implicancias para el ecosistema cripto y financiero, ya que señala un cambio en la percepción y en el uso de estos activos: de ser herramientas ligadas principalmente al trading y la liquidez interna de exchanges, las stablecoins están pasando a ser adoptadas como “dinero real” para pagos cotidianos, transferencias transfronterizas y liquidaciones empresariales.
El ascenso de las stablecoins y su impacto en los pagos globales
Hasta hace pocos años, las stablecoins se consideraban sobre todo una herramienta para traders de criptomonedas que buscaban protegerse de la volatilidad. Sin embargo, en 2025 el volumen y la naturaleza de las transacciones comenzaron a transformarse. Informes como los de Morph y Bitwise muestran que el crecimiento más acelerado se encuentra en los pagos entre empresas (B2B), que hacia mediados de 2025 ya representaban el 60% del volumen identificable de stablecoins en la economía productiva. Estas cifras superan claramente el ámbito especulativo y evidencian una integración operativa profunda en la gestión de proveedores, nóminas internacionales y cadenas de suministro que operan en tiempo real y con mínimos fricciones.
El acceso a liquidaciones instantáneas y costos cercanos a cero resulta cada vez más atractivo frente a los mecanismos tradicionales. Por ejemplo, una transferencia transfronteriza de 10.000 dólares en stablecoins puede liquidarse al instante, con tarifas marginales, en contraposición a los tiempos y costos de redes tradicionales como SWIFT o plataformas fintech, que pueden superar las 72 horas y los 150 dólares en tasas.
Regulación y adopción institucional impulsan la consolidación
El auge de las stablecoins ha ido de la mano de cambios regulatorios en las principales jurisdicciones del mundo. En Estados Unidos, la ratificación de leyes como GENIUS y los debates en torno a la Ley STABLE han dotado de mayor seguridad y transparencia a estos activos, mientras que marcos como MiCA en la Unión Europea y nuevas licencias en Hong Kong han equiparado su estatus al del dinero fiduciario en algunos territorios.
Esta consolidación regulatoria ha permitido pasar del piloto a la implementación institucional. Según datos de Fireblocks, cerca del 60% de los bancos que experimentan con stablecoins priorizan pagos transfronterizos y la liquidación en tiempo real. Ejemplos como el lanzamiento de la stablecoin propia de Fidelity, la habilitación de pagos globales con USDC por Coinbase en más de 190 países o los experimentos de Ripple y otras instituciones tradicionales muestran un ecosistema en el que las stablecoins dejan de ser una opción marginal para volverse cada vez más insustituibles en flujos de caja y tesorería de grandes corporativos.
- 2024: El volumen de transacciones de stablecoins supera por primera vez al de Visa con cerca de 14 billones de dólares.
- 2025: La cifra alcanza los 33 billones en stablecoins, mientras que Visa se mantiene estable en torno a los 14 billones.
- 2026 y 2027: Las proyecciones indican que el volumen podría escalar a 50 billones de dólares, impulsado por la automatización y la integración de inteligencia artificial en la gestión de pagos.
| Año | Volumen Stablecoins (billones USD) | Volumen Visa (billones USD) |
| 2023 | 6,5 | 12 |
| 2024 | 14 | 12 |
| 2025 | 33 | 14 |
Estos datos pueden consultarse en informes como los publicados por Binance Research, Morph y Bitwise (fuente Bit2Me, fuente Bitcoin News, y fuente DiarioBitcoin).
Dólares digitales y automatización: el rol de USDT y USDC
El dominio de stablecoins como USDT de Tether y USDC de Circle es abrumador; juntas controlan el 87% del mercado según los últimos relevamientos, con más de 300 mil millones de dólares en circulación. Estas monedas encuentran sus principales plataformas en las blockchains de Ethereum y Tron, que facilitan la interoperabilidad, el acceso a DeFi y una escalabilidad que las redes tradicionales no pueden igualar.
La integración de las stablecoins como “dólares digitales” ha llegado a tal punto que los emisores privados han pasado a ser de los principales tenedores de deuda estadounidense, dada la magnitud de sus reservas en bonos del Tesoro, lo que da una capa de respaldo y transparencia única respecto a otras criptomonedas.
El reciente crecimiento de usuarios activos, que ha superado los 30 millones según algunos informes, y su uso como instrumentos de pago diario (incluyendo en economías emergentes y para remesas) consolidan su papel como medios de transferencia de valor que trascienden el ecosistema cripto.
Consecuencias y desafíos para el ecosistema y los usuarios
La acelerada adopción de stablecoins plantea profundas implicancias prácticas para desarrolladores, inversores y usuarios finales. Para los usuarios, representa la posibilidad de acceder a pagos rápidos, baratos y globales, eliminando gran parte de las barreras impuestas por bancos y redes tradicionales. Para las empresas, la opción de operar con liquidez casi instantánea y programabilidad nativa implica una ventaja operativa clara frente a competidores atados a sistemas heredados.
Sin embargo, el crecimiento explosivo del sector exige enfrentar desafíos de seguridad, transparencia de reservas y estandarización regulatoria, especialmente en contextos multilaterales donde aún existen fricciones legales y políticas. La evolución de marcos normativos en Estados Unidos y Europa será clave para determinar el alcance y legitimidad futura de las stablecoins como columna vertebral de la infraestructura financiera digital.
Para los desarrolladores y actores del ecosistema, las posibilidades se amplían no solo por la integración con DeFi y nuevos servicios fintech, sino por la inminente llegada de agentes automatizados con IA que utilizarán stablecoins como moneda nativa, abriendo la puerta a modelos económicos sin precedentes en velocidad y eficiencia programada.
En síntesis, el dominio actual de las stablecoins sobre redes históricas como Visa es más que un dato: es la confirmación de que los paradigmas de dinero y pagos en la era digital están experimentando un giro estructural. La competencia ahora no se da solo entre protocolos blockchain, sino entre una nueva arquitectura financiera distribuida y los cimientos tradicionales del siglo XX.
