Estados Unidos y Reino Unido han intensificado recientemente sus conversaciones sobre el futuro de las stablecoins, motivados por el avance legislativo en Estados Unidos con la promulgación de la Ley GENIUS, firmada por el presidente Donald Trump el 18 de julio de 2025. Esta ley establece, por primera vez, un marco regulatorio federal integral para las stablecoins de pago y sus emisores, en un paso que apunta a la estandarización y confianza en el ecosistema de activos digitales global.
La importancia de este diálogo bilateral reside en la posibilidad de crear normativas convergentes entre dos de los principales centros financieros del mundo. Una regulación armonizada podría facilitar la integración internacional de servicios financieros basados en stablecoins, reducir los riesgos sistémicos y ofrecer garantías adicionales a inversores y usuarios, en un contexto marcado por el crecimiento acelerado de estos activos.
Claves de la Ley GENIUS: Nuevo marco regulatorio federal para stablecoins en EE. UU.
La Ley para la Guía y Establecimiento de la Innovación Nacional de Stablecoins de EE. UU. (GENIUS Act) representa la primera legislación federal significativa sobre criptomonedas en Estados Unidos. El texto establece reglas diferenciadas según el tamaño del emisor: aquellos con más de 10 mil millones de dólares en stablecoins emitidos estarán bajo supervisión federal, mientras que emisores más pequeños serán regulados a nivel estatal.
Uno de los elementos más disruptivos es la exclusión explícita de las stablecoins de pago de las definiciones de “valor” o “mercancía” según las leyes estadounidenses, retirando la jurisdicción de reguladores como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC). En cambio, la supervisión se asigna a organismos como la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), concentrándose en aspectos de seguridad financiera, respaldo de reservas y protección al consumidor.
La ley define a las “stablecoins de pago” como activos digitales destinados a servir como medio de pago o liquidación y cuya expectativa es mantener un valor estable respecto a una moneda fiduciaria. Para su emisión y operación, la ley impone requerimientos estrictos de licenciamiento, transparencia, auditoría de reservas, y controles para prevenir actividades ilícitas.
Requerimientos y estándares para emisores y proveedores de servicios
La Ley GENIUS establece que solo emisores autorizados (“PPSI”) pueden emitir stablecoins de pago en EE. UU. Estos deben ser entidades aprobadas federal o estatalmente, con estrictos requisitos operativos y de transparencia, entre los que se incluyen:
- Mantener reservas 1:1 totalmente respaldadas en activos líquidos y de bajo riesgo, como efectivo y bonos del Tesoro estadounidense.
- Divulgación mensual de la composición de reservas y auditoría regular por firmas registradas, disponibles públicamente.
- Prohibición del rehipotecamiento y limitaciones al uso de reservas para actividades de riesgo.
- Cumplimiento estricto con normativas de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, incorporando identificación de clientes y reportes de operaciones sospechosas.
Adicionalmente, se introducen protecciones para usuarios en caso de insolvencia de un emisor, otorgando prioridad a los tenedores de stablecoins de pago sobre otros acreedores en la recuperación de fondos.
A partir del 18 de julio de 2028, plataformas de intercambio, custodios y aplicaciones de pago solo podrán ofrecer stablecoins emitidos bajo esta normativa. Las interacciones directas persona a persona y el uso de billeteras de autocustodia quedan expresamente permitidas sin intervención de intermediarios centralizados.
Impacto internacional y regulación comparada: rumbo hacia estándares comunes
El avance regulatorio estadounidense con la Ley GENIUS tiene repercusiones globales. Solo una minoría de grandes economías ha legislado específicamente sobre stablecoins, y Estados Unidos se suma así a jurisdicciones como la Unión Europea, que aplica desde diciembre de 2024 el reglamento MiCA, y Hong Kong, que exige licencias y reservas estrictas para emisores locales.
| País/Región | Regulación Stablecoins | Año implementación |
| Estados Unidos | GENIUS Act: licenciamiento federal/estatal, reservas 1:1, protección usuario, supervisión especializada | 2025-2027 |
| Unión Europea | MiCA: autorización para e-money/asset-referenced tokens, sujetos a regulación financiera clásica | 2024 |
| Hong Kong | Stablecoin Ordinance: licencias obligatorias, reservas de alta calidad, requisitos AML/CFT | 2025 |
La colaboración entre Estados Unidos y Reino Unido busca avanzar hacia reglas coherentes y conjuntas, tomando en cuenta recomendaciones internacionales como las del G20 y el Financial Stability Board, que abogan por la cooperación transfronteriza y la transparencia en el manejo de reservas y derechos de los usuarios.
En paralelo, voces internacionales han advertido sobre posibles riesgos sistémicos si los emisores de stablecoins fueran forzados a liquidar reservas en situaciones de pánico, lo que podría impactar mercados de bonos y tipos de interés. Asimismo, la expansión de stablecoins ligadas al dólar podría influir sobre la soberanía monetaria de terceros países, generando debates geopolíticos, especialmente en regiones como la Unión Europea y China.
Implicancias prácticas y próximos pasos para el ecosistema cripto
La entrada en vigor de la Ley GENIUS y la búsqueda de estándares comunes con Reino Unido establecen un antecedente fundamental para el desarrollo ordenado del mercado de stablecoins, afectando a emisores, desarrolladores, plataformas y usuarios. Para los emisores, la obtención de licencias y el cumplimiento de los estándares de reservas y transparencia serán requisitos ineludibles para operar en uno de los mercados más relevantes.
Los usuarios y consumidores contarán con mayores garantías gracias a la supervisión, divulgación de reservas y protección en caso de insolvencia, lo que podría incentivar la adopción institucional y la confianza pública en las stablecoins. Para los proveedores de servicios, existirá un período de transición de tres años para adecuar operaciones y limitar la oferta a stablecoins regulados bajo la GENIUS Act a partir de 2028.
Para el sector tecnológico y de desarrollo, la normativa deja la puerta abierta a innovaciones en billeteras de autocustodia y aplicaciones descentralizadas, que no estarán sujetas a las mismas restricciones que las plataformas centralizadas, siempre que no intervengan como intermediarios custodiando activos de terceros.
A nivel internacional, la colaboración regulatoria entre Estados Unidos y Reino Unido podría motivar la convergencia hacia un marco global común, facilitando la interoperabilidad de servicios y reduciendo barreras regulatorias. En última instancia, la experiencia estadounidense servirá de referencia para la futura regulación de activos digitales en otras jurisdicciones, acelerando la madurez y la estabilidad del mercado de stablecoins a escala global.
Para conocer el análisis completo sobre el funcionamiento de la GENIUS Act y su impacto internacional, se puede consultar el sitio del World Economic Forum; asimismo, la explicación detallada sobre la implementación en EE. UU. está disponible en LexLatin.
