La empresa de minería de Bitcoin MARA Holdings, conocida anteriormente como Marathon Digital, reportó una pérdida neta de 1.700 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, principalmente debido a la caída en el valor de sus activos digitales en Bitcoin. Este resultado resalta los desafíos que enfrenta la industria minera ante la volatilidad de los precios de Bitcoin, incluso cuando el mercado muestra señales de recuperación.
Los resultados financieros de MARA en detalle
En el cuarto trimestre de 2025, MARA registró ingresos de 202,3 millones de dólares, lo que representa una disminución del 6% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta caída se atribuye directamente a la bajada en los precios de Bitcoin, que redujo el valor de las monedas minadas y mantenidas por la empresa. La pérdida neta alcanzó los 1.700 millones de dólares, impulsada en gran medida por una depreciación de 1.500 millones de dólares en el valor razonable de sus activos digitales en Bitcoin. Además, el EBITDA ajustado fue negativo en 1.490 millones de dólares, lo que indica una presión operativa severa.
Desde el punto de vista operativo, MARA incrementó su tasa de hash a 66,4 EH/s (exahashes por segundo), una métrica clave que mide la potencia computacional dedicada a la minería. Sin embargo, la producción de Bitcoin cayó un 15%, con solo 2.011 monedas minadas en el trimestre. El costo de electricidad por Bitcoin minado ascendió a 48.611 dólares, reflejando el aumento en los gastos energéticos en un entorno de precios bajos. Al cierre del año, la empresa poseía 53.822 BTC, valorados en unos 470 millones de dólares, de los cuales 15.315 estaban prestados o pignorados. Durante el año, generó 32,1 millones de dólares en ingresos por intereses, una fuente secundaria de revenue que mitiga parcialmente las pérdidas de la minería principal.
Por acción, la pérdida diluida fue de 4,52 dólares, superando ampliamente las expectativas negativas de los analistas, que anticipaban alrededor de 0,45 dólares por acción sobre ingresos de 253,7 millones. Esta desviación subraya la vulnerabilidad de las empresas mineras a fluctuaciones repentinas en el mercado. Comparado con trimestres anteriores, donde MARA había reportado ganancias, este resultado marca un retroceso significativo, con la pérdida por acción de 0,46 dólares frente a estimaciones de 0,23 dólares.
El impacto de la caída de precios de Bitcoin en la minería
La reciente caída de los precios de Bitcoin ha sido el catalizador principal de las pérdidas de MARA. A inicios de 2026, Bitcoin descendió por debajo de los 63.000 dólares, un nivel crítico que coincide con el punto de equilibrio para muchas operaciones mineras. Esta bajada, que representó una disminución del 26% desde máximos anuales, comprimió los márgenes de rentabilidad en toda la industria. El precio del hash, que mide el costo por unidad de potencia computacional, cayó a menos de 3 centavos por terahash, haciendo que la minería sea no rentable para operaciones ineficientes.
Para lectores con conocimientos básicos, recordemos que la minería de Bitcoin implica resolver complejos problemas matemáticos con hardware especializado, conocido como ASIC (Circuitos Integrados de Aplicación Específica), para validar transacciones y agregar bloques a la cadena de bloques. Los mineros reciben BTC como recompensa, cuyo valor depende del precio de mercado. Cuando este precio cae, los ingresos por bloque minado se reducen drásticamente, mientras que los costos fijos como electricidad y mantenimiento persisten.
En contexto intermedio, el halving de abril de 2024 redujo la recompensa por bloque de 6,25 a 3,125 BTC, exacerbando la presión sobre los ingresos. Combinado con la caída de precios en 2025, esto ha llevado a una contracción del hashrate global de la red Bitcoin, que disminuyó un 14% en los últimos 90 días y hasta un 12% desde picos recientes, la mayor caída desde la prohibición china en 2021. Mineros menos eficientes han desconectado sus máquinas, consolidando el poder en manos de jugadores más grandes como MARA, pero también señalando estrés sectorial.
El saldo en cadena de MARA cayó de 2.400 millones de dólares a principios de 2025 a 793 millones a inicios de febrero de 2026, planteando preocupaciones sobre la liquidez y la gestión de tesorería. Esta dinámica ilustra cómo la volatilidad de Bitcoin no solo afecta ingresos inmediatos, sino también el balance patrimonial a través de ajustes en el valor justo de los holdings.
Desafíos estructurales y estrategias de adaptación en la industria
La industria minera enfrenta desafíos más allá de los precios volátiles. Los costos energéticos representan hasta el 70% de los gastos operativos, y con precios de Bitcoin bajos, muchas firmas operan por debajo del punto de break-even. MARA, por ejemplo, ha visto sus ingresos de minería proyectados caer al menos al 20% de sus ingresos totales para finales de 2026, según tendencias sectoriales. Analistas destacan que la sostenibilidad a largo plazo depende de diversificar revenue streams y mejorar eficiencia energética.
Una estrategia clave de MARA es pivotar hacia infraestructura de IA (Inteligencia Artificial). La empresa anunció una asociación con Starwood para acelerar la entrega de computación de alto rendimiento, y planes con MPLX LP para construir centros de datos alimentados por gas en Texas. Esto busca generar ingresos de cargas de trabajo empresariales y IA, compensando la minería no rentable. Sin embargo, su historial en alojamiento de centros de datos es limitado comparado con competidores que han asegurado contratos multimillonarios en IA.
Otras empresas del sector, como Bitdeer, exploran adquisiciones de terrenos para energía renovable, mientras que firmas como Engie consideran minería en plantas solares. American Bitcoin Corp reportó pérdidas de 59 millones en el mismo trimestre, reflejando un patrón industry-wide. La volatilidad persiste, con expertos advirtiendo que sin precios sostenidos por encima de 63.000 dólares, la rentabilidad sigue en riesgo.
Para adaptarse, las mineras deben enfocarse en eficiencia operativa: reducir costos por BTC minado mediante hardware de última generación y acceso a energía barata. El hashrate creciente de MARA demuestra inversión en capacidad, pero la producción cayendo indica competencia feroz post-halving. Además, estrategias como holding de BTC (HODL) generan intereses, pero exponen a depreciaciones contables.
En un panorama más amplio, la red Bitcoin se fortalece con mineros eficientes, precediendo históricamente recuperaciones de precios. Sin embargo, el estrés actual podría retrasar esta dinámica, requiriendo innovación para sobrevivir.
Este episodio de MARA evidencia la divergencia entre recuperación incipiente de Bitcoin y desempeño corporativo rezagado. Mientras el mercado cripto se recupera, las mineras deben navegar volatilidad inherente, adaptando modelos de negocio para equilibrar riesgos y oportunidades en un ecosistema en evolución.
