Los bancos estadounidenses rechazan el acuerdo sobre stablecoins y amenazan la regulación cripto
Un grupo de asociaciones bancarias de Estados Unidos rechazó públicamente el acuerdo sobre los rendimientos de stablecoins incluido en el proyecto de ley Digital Asset Market CLARITY Act, apenas días antes de una votación decisiva en el Senado. Este rechazo, que enfrenta el lobby bancario con los gigantes cripto como Coinbase y Circle, podría retrasar o entorpecer la aprobación de un marco regulatorio que el sector espera desde hace años.
La disputa pone en entredicho el futuro de la regulación de stablecoins, un segmento clave en el ecosistema de activos digitales. El desacuerdo amenaza con mantener la incertidumbre en torno a cómo y si los usuarios podrán obtener rendimientos por mantener stablecoins, así como sobre el impacto de estos instrumentos sobre el sistema financiero tradicional.
El núcleo de la disputa: rendimientos y fuga de depósitos
La polémica gira en torno a una de las disposiciones más sensibles de la Ley CLARITY: si las empresas cripto pueden o no ofrecer recompensas o intereses sobre stablecoins, activos digitales normalmente vinculados al dólar estadounidense. El texto surgido de las negociaciones bipartidistas, lideradas por los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks, prohíbe explícitamente recompensar a los usuarios simplemente por mantener stablecoins, pero deja permitidas las recompensas vinculadas a la actividad real en las plataformas, como la participación en gobernanza, validación o algunas formas de staking.
Para los bancos, esto no es suficiente. Las principales asociaciones —incluyendo la American Bankers Association, Bank Policy Institute y otros grandes actores— argumentan que el lenguaje actual “deja importantes lagunas” y permite que plataformas cripto continúen ofreciendo recompensas calculadas en función del saldo o antigüedad de las tenencias, incentivando así el retiro de depósitos bancarios y la tenencia pasiva de criptoactivos.
Según estimaciones de analistas de Standard Chartered citadas por la industria bancaria, si estas lagunas se mantienen, podría producirse una fuga de depósitos de hasta 500 mil millones de dólares para 2028 desde la banca tradicional hacia stablecoins con rendimiento. Investigaciones internas de la coalición bancaria afirman que el fenómeno podría reducir la capacidad de préstamos de consumo, negocios y agricultura en más de un 20%.
El debate legislativo y la presión del lobby bancario
El rechazo bancario se ha traducido en una campaña de presión intensa en Washington, con comunicaciones directas al Senado y propuestas para endurecer la redacción del proyecto. Entre las peticiones concretas se encuentra eliminar cualquier referencia a la posibilidad de calcular recompensas basadas en saldos de cuentas y transformar la prohibición sobre pagos “económicamente equivalentes” a los intereses bancarios tradicionales en una que abarque cualquier pago “sustancialmente similar”.
En contraste, empresas como Coinbase y Circle —que presionan en sentido opuesto— han celebrado el acuerdo como un avance esencial, señalando que restringe las recompensas pasivas pero permite modelos de incentivos ligados a la verdadera participación en el ecosistema. Para los líderes de estas firmas, la actual versión del CLARITY Act preserva la innovación y la competitividad estadounidense en activos digitales.
Los negociadores parlamentarios, por su parte, insisten en que el texto es el producto de intensas concesiones y que el sector bancario ha estado involucrado en el proceso desde el inicio. El senador Tillis ha remarcado que buscar un proyecto “perfecto” podría paralizar indefinidamente la tan esperada claridad regulatoria.
- Coalición Bancaria pide prohibir cualquier recompensa calculada a partir de saldos de stablecoins.
- Empresas cripto defienden recompensas basadas en la actividad, no en la mera tenencia pasiva.
- El Senado planea votar la legislación entre el 11 y el 21 de mayo, en medio de intensas presiones.
Implicancias para el futuro de las stablecoins y la regulación en EE. UU.
El desencuentro ha frenado por meses el avance de la CLARITY Act, que ya fue aprobada en la Cámara de Representantes en julio de 2025 con apoyo bipartidista, pero sigue atascada en el Senado. El contexto político agrega urgencia: el Congreso solo sesionará dos semanas este mes por el receso electoral y las elecciones de noviembre, lo que significa que si la ley no se aprueba ahora, podría posponerse sine die.
El proyecto de ley busca establecer límites claros entre la Securities and Exchange Commission (SEC) y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), definir el marco para custodios y plataformas DeFi, y crear los refugios regulatorios anhelados por operadores, validadores y nodos.
Mientras tanto, los bancos plantean que sin más restricciones se pondría en riesgo el financiamiento de préstamos y la estabilidad financiera local. De hecho, advierten que las stablecoins con rendimiento pueden convertirse en alternativas más atractivas que los tradicionales productos financieros de ahorro, erosionando así su propia base de depósitos y capacidad de crédito.
| Protagonista | Posición | Argumentos clave |
| Bancos y asociaciones financieras | Contra el acuerdo | Piden mayores restricciones; temen fuga de depósitos y desintermediación bancaria. |
| Empresas cripto (Coinbase, Circle) | A favor del acuerdo | Defienden recompensas ligadas a actividad y la necesidad de fomentar innovación. |
| Senadores Tillis y Alsobrooks | Promotores del acuerdo | Buscan equilibrio: restringir rendimientos pasivos, pero preservar incentivos y claridad. |
Consecuencias prácticas y desafíos inmediatos
Para usuarios, inversores y desarrolladores del ecosistema cripto, este conflicto significa que la regulación de stablecoins sigue envuelta en incertidumbre. Si el rechazo del lobby bancario consigue dilatar o bloquear el avance del CLARITY Act, los modelos de negocio que dependen de stablecoins con incentivos seguirán en un limbo regulatorio en Estados Unidos, obstaculizando el lanzamiento de nuevos productos y limitando la innovación.
Por el contrario, si el acuerdo impulsado por el Senado avanza, se impondrán límites claros a las stablecoins de rendimiento, permitiendo solo recompensas ligadas explícitamente a la actividad, y no a la mera tenencia. Esto podría generar reglas del juego más predecibles para exchanges, custodios y los propios usuarios.
En cualquier escenario, la forma definitiva de esta regulación marcará si Estados Unidos refuerza su posición como líder global en activos digitales, o si concede terreno a otras jurisdicciones más ágiles y flexibles. Con un eventual voto previsto para mayo y plazos legislativos estrechos, el resultado en las próximas semanas será determinante para el futuro de las stablecoins y la integración entre el sector financiero tradicional y el emergente ecosistema cripto.
Para un seguimiento del desarrollo legislativo y las posiciones del sector financiero, se recomienda consultar fuentes actualizadas como Bitcoin News y KuCoin.
