El Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (DFS) ha presentado una actualización clave de su régimen regulatorio para stablecoins, ajustando sus directrices a los nuevos requisitos federales establecidos por el GENIUS Act, la reciente legislación nacional que formaliza la supervisión de estos activos digitales en Estados Unidos. Este cambio refuerza el papel de Nueva York como epicentro regulatorio en el ecosistema de criptoactivos y se produce justo antes de la entrada en vigor del GENIUS Act, prevista a más tardar en enero de 2027, según los lineamientos federales.

La relevancia de esta modificación radica en la búsqueda de un marco regulatorio uniforme y robusto, capaz de proteger a los consumidores, fomentar la innovación responsable y garantizar la estabilidad del mercado de stablecoins, activos que cumplen un papel cada vez más estratégico en los sistemas de pagos digitales y en el funcionamiento general del ecosistema cripto estadounidense.

Qué cambia en la regulación de stablecoins en Nueva York

Desde la publicación de su pionera guía en 2022, Nueva York mantenía altos estándares en materia de respaldo y canje de stablecoins indexadas al dólar estadounidense, auditorías independientes y requisitos prudenciales sobre las reservas. La nueva normativa propuesta por el DFS incorpora disposiciones adicionales para armonizar el régimen local con las exigencias nacionales del GENIUS Act.

Entre los aspectos reforzados se destacan:

  • Limitaciones explícitas al volumen de reservas que puede mantener un solo custodio para diversificar el riesgo operativo y de contraparte.
  • Obligatoriedad de programas de gestión de riesgos que abarquen controles internos, seguridad informática, auditoría interna, y monitoreo de transacciones con partes relacionadas y proveedores externos.
  • Régimen riguroso de reportes y atestaciones independientes mensuales sobre la composición y volumen de reservas, en línea con lo que exige la nueva ley federal.
  • Periodo de transición de un año para que los emisores actuales con licencia en Nueva York se adapten a la nueva normativa una vez que entre en vigor.

El proceso de actualización del marco neoyorquino incluye una etapa de consultas públicas, con un primer periodo de comentarios de 10 días, seguido de una revisión de 60 días tras su publicación en el Registro Estatal. Hasta la implementación final, la guía de stablecoins vigente de Nueva York continúa siendo aplicable.

El impacto del GENIUS Act en la regulación nacional de stablecoins

El GENIUS Act, promulgado por el Congreso de Estados Unidos en julio de 2025, constituye el primer régimen federal integral para los llamados “payment stablecoins”. Esta ley define estrictamente qué entidades pueden emitir stablecoins de pago, imponiendo requisitos uniformes a escala federal y estatal.

Bajo la nueva legislación:

  • Solo los emisores aprobados como “permitted payment stablecoin issuers” podrán legalmente emitir stablecoins de pago en territorio estadounidense, salvo contadas excepciones (por ejemplo, transferencias directas entre pares de bajo valor).
  • Tanto bancos como entidades no bancarias podrán solicitar la aprobación federal o estatal, siempre que cumplan con las exigencias prudenciales y, en el caso de los emisores estatales, mientras no superen los $10.000 millones en stablecoins en circulación.
  • Una vez que un emisor estatal exceda ese umbral, deberá pasar bajo supervisión federal, salvo obtención de una excepción expresa.
  • Las stablecoins deberán estar respaldadas en todo momento 1:1 por activos de alta liquidez y calidad, tales como efectivo, letras del Tesoro estadounidense de corto vencimiento y activos equivalentes, manteniéndose segregadas de los fondos corporativos y sin posibilidad de ser reutilizadas para otros fines.
  • Los usuarios deben poder redimir sus stablecoins a valor nominal en cualquier momento y tener garantizadas mayores protecciones, incluso en contextos de insolvencia del emisor.

Estas reglas aseguran que las stablecoins avaladas por el GENIUS Act no sean consideradas valores, commodities ni estén sujetas a las restricciones de compañías de inversión; sus emisores están sujetos a regulaciones rigurosas de capital, liquidez, gestión de riesgos, y a programas equivalentes en materia de prevención de lavado de dinero y financiamiento del terrorismo (AML/CFT).

Convergencia entre marcos federales y estatales: desafíos y oportunidades

El proceso iniciado por el DFS para armonizar su marco con las directrices federales refuerza el modelo dual que plantea el GENIUS Act, es decir, la posibilidad de optar por una regulación federal o estatal certificada como “sustancialmente similar” a las normas nacionales. Esto resulta crucial para emisores más pequeños según lo reconoce el seguimiento legal del sector.

Sin embargo, la armonización demanda una cuidadosa revisión por parte del Comité de Certificación de Stablecoins, compuesto por la Reserva Federal, la FDIC y autoridades del Tesoro. Una vez certificada la equivalencia del marco estatal, los emisores locales pueden operar bajo supervisión estatal subordinada a estrictos criterios y a la posibilidad de tener que migrar al esquema federal en caso de crecimiento significativo.

Esta transición introduce retos prácticos para desarrolladores y operadores, que deberán invertir en sofisticados sistemas de cumplimiento, gestión de reservas y controles internos. El alineamiento gradual también busca evitar lagunas regulatorias que generen riesgos sistémicos o incentivos para el arbitraje regulatorio entre jurisdicciones, asegurando que tanto las innovaciones como el ritmo de crecimiento en el sector no comprometan la solvencia, transparencia y protección al usuario final.

Implicancias para usuarios, emisores y el ecosistema cripto

La actualización normativa en Nueva York, en sincronía con la entrada en vigor del GENIUS Act, representa una consolidación del entorno regulatorio para stablecoins en Estados Unidos. Los usuarios ganan garantías adicionales sobre la propiedad y redimibilidad de sus activos, así como mayor transparencia en la composición de las reservas y procesos de canje.

Para los emisores, especialmente aquellos con volúmenes considerables, estos cambios imponen estándares más exigentes en términos de segregación de activos, auditorías, reportes y programas de gestión de riesgos, además de determinar con claridad el tipo de activo que pueden emitir y bajo qué condiciones regulatorias. El periodo transitorio permitirá a las empresas adaptarse, pero también elevará los costos y la complejidad operativa, algo que podría afectar la estructura del mercado y acelerar procesos de consolidación.

El ecosistema cripto, por su parte, avanza hacia un marco donde la certidumbre legal posibilita afianzar la adopción institucional y el desarrollo de nuevos servicios financieros basados en stablecoins, bajo reglas coherentes y uniformes a nivel nacional y estatal. Por primera vez, los reguladores y participantes cuentan con lineamientos claros respecto a la emisión, respaldo, redención y supervisión de estos instrumentos, fijando un precedente de alcance global para jurisdicciones que buscan equilibrar innovación y seguridad en el sector de activos digitales.

Para más detalles sobre el texto regulatorio en Nueva York puede consultarse el anuncio oficial del DFS en su sitio institucional.

ADVERTENCIA: Criptomática ofrece contenido informativo y educativo sobre criptomonedas, inteligencia artificial, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigá, consultá a un profesional y verificá la normativa aplicable antes de invertir. Podrías perder la totalidad de tu capital.

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