El Banco de Corea ha iniciado la segunda fase de su piloto de tokens de depósito, integrando por primera vez esta tecnología con los sistemas de cuentas reales de los bancos y aplicaciones móviles, según informaron autoridades y medios locales a finales de junio de 2026. Esta evolución sitúa al “Proyecto Han River” como una de las pruebas más avanzadas de integración entre moneda digital del banco central (CBDC) de uso institucional y la infraestructura bancaria en operaciones diarias. El objetivo es evaluar la viabilidad técnica y operativa de una arquitectura financiera digital más eficiente y programable, en un contexto donde la digitalización de servicios es central para el sector bancario.
Este paso tiene especial relevancia para el ecosistema financiero digital, ya que Corea del Sur busca experimentar no solo con la tecnología subyacente de blockchain sino también con modelos de distribución y uso de dinero digital que no desintermedian a la banca tradicional. A través de una emisión institucional de CBDC, los bancos emiten tokens de depósito con respaldo digital, permitiendo así a los usuarios participar a través de billeteras integradas en las apps bancarias habituales. El enfoque aspira a transformar tanto la eficiencia de las operaciones como la experiencia de usuario en pagos, transferencias y gestión de fondos públicos.
Una transición desde la simulación a la infraestructura bancaria real
A diferencia de la primera fase experimental, que operó en entornos cerrados, este segundo ciclo del piloto permite que los bancos surcoreanos conecten la plataforma de moneda digital directamente a sus propios sistemas contables y bancarios centrales. El núcleo de cada banco —donde se gestiona la operatoria de depósitos, retiros, transferencias y el registro de saldos y movimientos— ahora participa activamente en el procesamiento de los tokens de depósito.
Esto habilita operaciones como:
- Transferencias y pagos con tokens de depósito desde aplicaciones bancarias existentes.
- Registro automático en los sistemas contables internos de cada banco, facilitando auditoría y conciliación.
- Cálculo y pago de intereses sobre saldos mantenidos en tokens, aproximando la experiencia al de un depósito bancario convencional.
Para ejecutar el piloto, los bancos participantes están desarrollando billeteras electrónicas especialmente diseñadas para clientes y comercios, conectadas tanto a blockchain como a los sistemas bancarios tradicionales. Toda la infraestructura de prueba se instala sobre Naver Cloud, lo que permite el desarrollo colaborativo y seguro.
Modernización del gasto público y los pagos al consumidor
Uno de los componentes más innovadores de esta fase es la prueba de tokens de depósito para el desembolso de fondos del Tesoro. El Ministerio de Economía y Finanzas de Corea del Sur prevé, durante el cuarto trimestre de 2026, sustituir las clásicas órdenes de compra por vales digitales programables basados en blockchain. Este experimento podría permitir:
- Distribuir subsidios y fondos públicos directamente en tokens, con restricciones y límites de uso personalizados.
- Reducir la necesidad de auditorías posteriores, dado que cada transacción es rastreable y programable desde su origen.
- Minimizar las comisiones usuales gracias a la automatización y eficiencia de la infraestructura blockchain.
En paralelo, empresas como BGF Retail —operador de la cadena CU— participan activamente en el despliegue de pagos minoristas, facilitando la adopción de tokens en más de 18.800 tiendas de conveniencia. Estos establecimientos ya aceptan pagos mediante códigos QR o de barras asociados a tokens emitidos por bancos como Hana Bank, todos integrados en las apps bancarias existentes como Hana OneQ. El usuario puede realizar pagos cotidianos, transferencias y acceder a servicios avanzados como autenticación biométrica, todo vinculado directamente a sus cuentas bancarias.
Características diferenciales del modelo surcoreano
El modelo adoptado por Corea del Sur difiere sustancialmente del clásico enfoque de CBDC minorista. La estructura prevé que solo los bancos y no el público general mantengan saldos directos de la moneda digital institucional emitida por el Banco de Corea. Los usuarios acceden y utilizan los tokens de depósito respaldados a través de intermediarios bancarios, lo que conserva la relevancia y responsabilidad operativa de la banca comercial.
La integración avanza en paralelo sobre dos frentes:
- Billeteras nativas en apps bancarias: los usuarios no requieren aplicaciones independientes para operar con la nueva moneda digital, disminuyendo la fricción en la adopción.
- Convergencia de servicios financieros y retail: tanto instituciones financieras como comercios minoristas están adaptando sus sistemas para aceptar tokens de depósito, acelerando la interoperabilidad entre sectores.
Además, los pagos programables y vales digitales permiten al Estado definir con precisión el destino de ciertos fondos, lo que resulta útil en programas de subsidios o políticas económicas específicas. La posibilidad de consultar saldos, historial de uso y estadísticas en tiempo real amplía los márgenes de control administrativo y transparencia.
| Etapa | Objetivo principal | Diferencia clave |
| Primera fase | Verificación técnica en entorno aislado | Billeteras separadas, sin integración bancaria |
| Segunda fase | Integración con núcleo bancario y pagos reales | Conexión a sistemas reales, registro contable y programas públicos |
Implicancias prácticas para usuarios y el ecosistema cripto-financiero
El avance del Banco de Corea abre escenarios significativos para el futuro de la digitalización financiera. Para los bancos, el principal reto es adaptar sus sistemas heredados a una arquitectura programable y basada en blockchain, sin comprometer los controles y auditorías exigidas por la regulación financiera. Los minoristas, por su parte, pueden experimentar con nuevos modelos de pago que reduzcan costos y mejoren la experiencia de compra, como ya demuestra el despliegue piloto con la cadena CU.
Para los usuarios, la iniciativa puede traducirse en una experiencia más integrada y fluida para pagos digitales, sin perder el entorno familiar de su banca móvil habitual. El manejo de vales digitales y tokens programables podría ofrecer beneficios adicionales en la recepción de subsidios o fondos públicos, al tiempo que mejora la trazabilidad y el control del destino de los recursos estatales.
Para los desarrolladores y el ecosistema cripto, el formato híbrido surcoreano sirve como caso de referencia sobre cómo la innovación digital puede ampliar el alcance de la banca tradicional, sin requerir disrupciones inmediatas en la estructura existente. Este enfoque preserva el rol de los intermediarios financieros y ofrece un marco de despliegue regulado, escalable y adaptable.
Por el momento, la iniciativa no implica una adopción a escala nacional ni la introducción de una CBDC minorista directa. Los experimentos siguen realizándose en entornos controlados y con grupos seleccionados. Sin embargo, los resultados y aprendizajes que surjan de este piloto podrán influir en futuras decisiones y servir de modelo para otros países interesados en digitalizar sus sistemas de pagos e incluir dinero programable en su infraestructura.
En definitiva, el Banco de Corea se posiciona como un laboratorio avanzado de integración entre innovación tecnológica y operativa bancaria real, en una apuesta que podría redefinir las bases de la gestión y movimiento del dinero en los próximos años. Más detalles sobre el contexto y fases de este programa piloto están disponibles en DiarioBitcoin y en la cobertura sobre la adopción minorista en Mobility Plaza.
