JPMorgan ha emitido una advertencia sobre el reciente acuerdo entre Hyperliquid, Circle y Coinbase, alertando de una presión significativa sobre las economías de las dos empresas estadounidenses con relación a USDC. El banco de inversión sostiene que, tras la actualización del marco de colaboración en mayo, tanto Circle como Coinbase enfrentarán una reducción inmediata en ingresos y un desafío mayor a largo plazo en la distribución y dominio del stablecoin USDC.
La importancia de esta advertencia radica en la centralidad de Circle y Coinbase para el ecosistema de stablecoins y exchanges en la industria cripto. USDC es una de las stablecoins con mayor adopción, y Coinbase una de las plataformas de compraventa más influyentes. El surgimiento de acuerdos que trasladan ingresos hacia nuevos actores como Hyperliquid altera la dinámica de poder, incentivos y sostenibilidad financiera para los incumbentes.
Nuevo acuerdo: cómo cambia la distribución de ingresos
El acuerdo anunciado en mayo convierte a USDC en el «Activo de Cotización Alineado» (AQA) dentro de Hyperliquid, la plataforma descentralizada de futuros perpetuos de mayor crecimiento reciente. Bajo esta estructura, Coinbase clasifica los USDC depositados en Hyperliquid como fondos “en plataforma”, lo que le permite recaudar los ingresos generados por las reservas que respaldan esos USDC, pero ahora entrega hasta el 90% de esos rendimientos directamente a Hyperliquid.
Anteriormente, Coinbase compartía casi todos los ingresos provenientes de USDC de manera equitativa con Circle. Con el nuevo marco, el grueso de esas ganancias migra a Hyperliquid como incentivo por promover la tenencia de USDC dentro de su protocolo. Según estimaciones de JPMorgan y Compass Point, este mecanismo podría transferir entre 135 y 160 millones de dólares anuales en ingresos desde Circle y Coinbase hacia Hyperliquid, y reducir el EBITDA combinado de Circle y Coinbase en 60 a 80 millones de dólares por año.
Competencia y el “Dilema del prisionero” en la distribución de USDC
JPMorgan define el nuevo escenario como un “dilema del prisionero” para Circle y Coinbase. Ambos actores, al tratar de maximizar su participación en la distribución de USDC, compiten no solo entre sí, sino también con protocolos emergentes y exchanges que exigen mejores condiciones para mantener saldos y proveer liquidez. El acuerdo con Hyperliquid, que ya administra cerca de 6.000 millones de dólares en USDC (alrededor del 8% del suministro mundial de esta stablecoin), aporta un canal de distribución tan relevante que ninguna de las partes puede arriesgarse a quedar al margen, aunque eso signifique aceptar márgenes mucho menores.
La situación es especialmente delicada porque Hyperliquid no sólo lidera el segmento DeFi de futuros perpetuos —con más de 150.000 millones de dólares en volumen mensual y una cuota que asciende al 11,5% del mercado de derivados respecto a Binance—, sino que sienta un precedente en el reparto de ingresos por reservas. Analistas del sector señalan que otros protocolos, como Polymarket y Jupiter, podrían empezar a demandar esquemas similares, generalizando la presión sobre los emisores de stablecoins y exchanges centralizados.
USDC, competencia y perspectivas del mercado de stablecoins
El acuerdo se enmarca en un contexto de presión adicional para el sector de stablecoins. Desde marzo, la circulación de USDC ha caído de casi 80.000 millones de dólares a 73.000 millones, mientras el valor conjunto de todas las stablecoins descendió 10.000 millones desde mayo, reflejando la desaceleración del trading cripto y la entrada de nuevos actores regulados.
En paralelo, Circle ha buscado reforzar su posición estratégica con acuerdos en el sector financiero tradicional, como el memorando con JCB —el mayor sistema de pagos japonés— para explorar pagos y liquidaciones domésticas basadas en USDC (fuente). No obstante, para JPMorgan estos movimientos no compensan plenamente el desgaste estructural que implica compartir el grueso de los ingresos de reservas con protocolos como Hyperliquid.
| Indicador | Antes del acuerdo | Después del acuerdo |
| Ingresos de reservas USDC en Hyperliquid | Compartidos casi 50/50 entre Circle y Coinbase | Hasta 90% transferidos a Hyperliquid |
| USDC mantenido en Hyperliquid | Creciente, menor incentivo de ingreso para el exchange | ~6.000 millones USD (8% del supply global) |
| Impacto estimado sobre ingresos combinados | — | -60 a -80 millones USD anuales en EBITDA (Circle y Coinbase) |
Implicancias para el sector y próximos desafíos
La advertencia de JPMorgan pone en cuestión la sostenibilidad de los modelos de ingreso actuales para emisores de stablecoins y exchanges centralizados ante el avance de protocolos DeFi innovadores. Si otros actores del ecosistema empiezan a exigir repartos similares para garantizar la liquidez y presencia de USDC u otras stablecoins, los márgenes de beneficio de Circle, Coinbase y empresas afines podrían seguir viéndose comprometidos.
Para usuarios y desarrolladores, el crecimiento de plataformas como Hyperliquid, junto con la nueva lógica de incentivos, puede favorecer estructuras más competitivas y eficientes en los mercados DeFi, pero aumenta la volatilidad de los modelos de negocio tradicionales del sector. Inversores, por su parte, pueden afrontar nuevas formas de riesgo ligadas a la consolidación del mercado alrededor de las stablecoins más adoptadas y a los cambios en los flujos de ingresos por reservas.
La evolución de este acuerdo plantea así una transición en el equilibrio de poder del ecosistema cripto: los protocolos que consigan captar grandes volúmenes de stablecoins y negociar mejor el reparto de ingresos tendrían ventajas competitivas, mientras los emisores tradicionales deberán redefinir sus estrategias para sostener su relevancia y rentabilidad. Para un seguimiento más detallado sobre el impacto de Hyperliquid en el mercado de stablecoins, puede consultarse el análisis original en CoinDesk.
