La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) propuso el jueves 1 de octubre de 2026 nuevas reglas para la custodia de criptoactivos por parte de asesores de inversión registrados y fondos regulados. La iniciativa permitiría que estas entidades custodien activos digitales bajo condiciones específicas y que ciertas compañías fiduciarias autorizadas por los estados actúen como custodios. La propuesta aún no es una norma definitiva: la agencia abrirá un período de 60 días para recibir comentarios públicos una vez que el documento se publique en el Registro Federal.
El cambio importa porque intenta adaptar las obligaciones de custodia a activos que funcionan de manera distinta a los instrumentos tradicionales. Para asesores y fondos, aclarar quién puede resguardar criptomonedas y bajo qué controles podría ofrecer una vía regulatoria más definida para administrar esos activos en nombre de sus clientes.
Una propuesta para actualizar las reglas de custodia
La iniciativa plantea cambios vinculados con la Ley de Asesores de Inversión de 1940 y la Ley de Sociedades de Inversión de 1940. Según el presidente de la SEC, Paul Atkins, las normas actuales fueron diseñadas para proteger los activos de clientes frente a pérdidas, robos, usos indebidos y apropiaciones, pero se enfocan en activos tradicionales y no reflejan las características del mercado digital.
Atkins sostuvo que el mercado de criptoactivos creció desde la aparición de Bitcoin en 2008, mientras que la regulación de custodia no evolucionó al mismo ritmo. La propuesta busca reemplazar parte de la incertidumbre existente con un marco que establezca cómo pueden los asesores y fondos mantener criptoactivos, y qué condiciones deben cumplir.
El documento también contempla actualizar obligaciones relacionadas con la auditoría de estados financieros, la custodia de activos mediante intermediarios bursátiles, el mantenimiento de registros y las divulgaciones federales. La propuesta, de 760 páginas según CoinDesk, incluye disposiciones de seguridad y control. Su alcance final dependerá del proceso de revisión y de la decisión que tome la SEC después de analizar los comentarios recibidos.
Autocustodia bajo condiciones limitadas
Uno de los puntos centrales es la posibilidad de que un asesor custodie directamente los criptoactivos de sus clientes en determinadas circunstancias. La propuesta no plantea una autorización general para que cualquier firma prescinda de un custodio externo. Según la información publicada sobre el plan, esta opción estaría disponible cuando el asesor no pueda encontrar un custodio cualificado dispuesto a hacerse cargo de los activos.
Además, la firma tendría que contar con experiencia especializada en la custodia de criptoactivos y establecer controles de seguridad adecuados. También debería revisar cada trimestre si ya existe un custodio cualificado disponible, de modo que la alternativa de custodia propia no se mantenga si cambian las condiciones del mercado. Un caso posible, citado por un funcionario de la SEC, sería el de un token nuevo que todavía no estuviera respaldado por los custodios disponibles.
En este contexto, la propuesta emplea la expresión “autocustodia” en el sentido usado por las firmas de gestión de activos: que el asesor mantenga los fondos de sus clientes. No equivale necesariamente a la autocustodia individual habitual en el ecosistema cripto, en la que una persona controla directamente sus claves privadas. La distinción es relevante porque las reglas se dirigen a la relación entre una entidad regulada y los activos que administra por cuenta de sus clientes.
Más entidades podrían actuar como custodios
La iniciativa también permitiría que compañías fiduciarias constituidas o autorizadas bajo leyes estatales actúen como custodios de criptoactivos para clientes de asesores y fondos regulados. La propuesta ampliaría así las entidades que pueden desempeñar ese papel, siempre dentro de los criterios regulatorios aplicables.
La falta de infraestructura de custodia cualificada para determinados criptoactivos es uno de los problemas que la SEC busca abordar. No todos los custodios admiten todos los activos digitales; por ello, la propuesta trata de establecer opciones para los casos en que una firma regulada no encuentre un proveedor adecuado. La alternativa de custodia propia, sin embargo, quedaría sujeta a requisitos de experiencia, controles y revisiones periódicas.
La posibilidad de utilizar fideicomisos estatales y las condiciones para la custodia directa serán asuntos importantes durante la consulta pública. Los comentarios podrán aportar observaciones sobre el funcionamiento práctico de los requisitos, aunque la información disponible no anticipa qué cambios aceptará la SEC antes de decidir si adopta la regla.
El proceso regulatorio y sus efectos prácticos
La propuesta se suma a otras iniciativas de la SEC sobre activos digitales, entre ellas medidas relacionadas con la tokenización y la regulación de criptoactivos. También llega en un contexto en el que avanzan los esfuerzos de los reguladores estadounidenses para definir reglas para el sector, mientras una propuesta legislativa más amplia sobre la estructura del mercado cripto no logró avanzar en el Senado.
Para asesores y fondos, el resultado práctico dependerá de la versión definitiva de las reglas: todavía no pueden tratar la propuesta como una autorización vigente. Si se adopta, el marco podría precisar qué custodios pueden utilizar, qué controles deben mantener y qué registros y divulgaciones se les exigirían. Para los clientes, esas disposiciones incidirían en la forma en que las entidades reguladas resguardan los activos que administran.
El período de comentarios comenzará cuando el documento se publique en el Registro Federal y durará 60 días. Hasta que la SEC revise las observaciones y tome una decisión final, las condiciones planteadas seguirán siendo propuestas. La consulta será, por tanto, una instancia clave para que participantes del mercado y otras partes interesadas planteen cómo aplicar las nuevas reglas de custodia en un sector donde la disponibilidad de servicios puede variar según el activo digital.
