Movement Labs, desarrollador de la blockchain Movement, ha solicitado protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 en Estados Unidos tras una serie de controversias vinculadas al lanzamiento de su token MOVE. El colapso, formalizado el 15 de julio de 2026 en el tribunal del Distrito de Delaware, demuestra la magnitud de la crisis: la empresa declaró entre USD $100.000 y $500.000 en activos frente a pasivos que podrían alcanzar hasta $10 millones y con cerca de 299 acreedores afectados.
Este desenlace profundiza la preocupación sobre la transparencia, el control interno y la gestión en los proyectos cripto, especialmente en las redes blockchain emergentes que buscan diferenciarse en un mercado de infraestructura sobrepoblado. El caso de Movement Labs pone el foco sobre los riesgos estructurales de gobernanza y distribución de tokens.
El desencadenante: la venta de 66 millones de tokens MOVE
El comienzo de la debacle se remonta a diciembre de 2024, cuando MOVE, el token nativo de la red, debutó en los exchanges. Pocas horas después, una operación masiva de venta de 66 millones de tokens —equivalentes aproximadamente al 5% de la oferta circulante— fue rastreada hasta un acuerdo de creación de mercado. Esta transacción introdujo una cantidad inusual de tokens en manos de una sola contraparte, generando una rápida caída en el precio y desatando cuestionamientos sobre la equidad y la transparencia en el lanzamiento.
Según una investigación de CoinDesk, la operación involucró a la firma Rentech, conectada en contratos tanto con la Movement Foundation como con el market maker Web3Port. Internamente, ejecutivos y fundadores de Movement Labs pusieron bajo duda la estructura de ese acuerdo y la relación verdadera entre Rentech y otros participantes, aunque desde Rentech negaron irregularidades. Sin embargo, la percepción en la comunidad y entre acreedores fue de falta de control y posibles conflictos de interés.
- MOVE perdió valor rápidamente tras la venta masiva.
- Binance, uno de los mayores exchanges del sector, prohibió la cuenta vinculada alegando “conducta indebida”.
- Trading de MOVE fue suspendido en varias plataformas.
Repercusiones internas y respuesta organizacional
La estrategia de control de daños activada por Movement Labs incluyó el lanzamiento de un programa de recompra de tokens por USD $38 millones y la contratación de la firma independente Groom Lake para investigar el acuerdo de creación de mercado. Pese a estos movimientos, las dudas persistieron tanto en la comunidad como entre los principales acreedores, donde figuraban el ex CEO y cofundador Rushi Manche (a quien se le adeudan USD $1,6 millones), la División de Corporaciones de Delaware, Anchorage Digital y el auditor OtterSec.
Internamente, el proyecto sufrió una ruptura significativa. Manche fue destituido en mayo de 2025 tras ser señalado por firmar acuerdos no revelados previamente, aunque mantuvo el 34% de participación accionaria y entabló acciones legales contra la empresa por gastos judiciales relacionados con una investigación federal sobre el lanzamiento de MOVE. Esta separación marcó un quiebre definitivo mientras Movement Labs intentaba reorganizar su dirección y estructura legal.
El Capítulo 11, bajo el cual operará ahora Movement Labs, permite la reestructuración bajo supervisión judicial, pero no implica el cese inmediato de todas las operaciones. Sin embargo, la declaración de bancarrota selló el ciclo de deterioro iniciado tras el escándalo de MOVE.
Separación corporativa: el surgimiento de Move Industries
Poco antes de la bancarrota, la red Movement experimentó una significativa división organizativa. La fundación Movement Network transfirió las funcionalidades principales de desarrollo y operación a Move Industries, ahora encabezada por Torab Torabi, una entidad independiente legalmente separada de MVMT Labs. Move Industries quedó al margen del proceso de bancarrota y anunció públicamente su desvinculación del caso.
Esta nueva compañía ha realizado cambios estratégicos clave:
- Conversión de Movement de una red de segunda capa de Ethereum —diseñada con el lenguaje Move, originado en Meta (ex Facebook)— a una blockchain de capa 1 independiente.
- Enfoque en la infraestructura de pagos, remesas y liquidación de stablecoins en mercados emergentes.
- Acceso asegurado a infraestructura de pagos licenciada en Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.
La apuesta de Move Industries por casos de uso concretos refleja la presión competitiva creciente entre las redes de escalabilidad de Ethereum y la búsqueda de diferenciarse a través de soluciones financieras más tangibles.
Lecciones para el ecosistema cripto y perspectivas inmediatas
El colapso de Movement Labs subraya varios riesgos endémicos en el desarrollo blockchain y en el mundo de las criptomonedas:
- Contratos y gobernanza: La estructura y la transparencia de los acuerdos de creación de mercado pueden afectar profundamente la opinión de inversores, usuarios y partners. Una asignación concentrada de tokens no supervisada, especialmente en las etapas iniciales, puede minar la confianza y desatar crisis de liquidez y reputacionales.
- Distribución de tokens: Grandes ventas incontroladas tras el lanzamiento generan volatilidad y percepción de juego “amañado”, afectando la adopción y la credibilidad de la red.
- Gestión de crisis: La respuesta de Movement Labs (auditoría, recompra de tokens, cambios de liderazgo) fue insuficiente para revertir la pérdida de confianza estructural tras el escándalo.
- Riesgo sistémico: El caso Movement expone la vulnerabilidad de proyectos que, aun contando con propuestas tecnológicas sólidas y fuertes rondas de financiamiento —Movement Labs llegó a recaudar USD $38 millones y negociaba una ronda adicional de USD $100 millones antes del escándalo—, pueden caer por falta de controles en la distribución de activos y cartas contractuales opacas.
En lo inmediato, la solicitud de bancarrota significa incertidumbre para los acreedores —incluidos fundadores, organismos estatales y socios tecnológicos— y pone el futuro de la marca Movement en manos de procesos judiciales y de una reorganización aún incierta. Para usuarios y desarrolladores, es esencial distinguir entre la continuidad técnica garantizada por Move Industries —entidad que opera de forma separada y ha aclarado su desvinculación del proceso— y las estructuras bajo control de MVMT Labs, cuyo futuro dependerá del avance del proceso legal.
Para inversores y participantes en el espacio cripto, el derrumbe de Movement Labs representa una advertencia sobre la importancia de exigir controles claros de gobernanza, transparencia en acuerdos de mercado y claridad en la distribución de tokens en cualquier proyecto. La sostenibilidad de las startups blockchain dependerá crecientemente de la confianza del ecosistema, la supervisión interna y la capacidad de responder a crisis reputacionales sin desangrar la viabilidad financiera.
Más detalles sobre la evolución judicial y los pasos legales pueden encontrarse en la cobertura actualizada de CoinDesk y en el seguimiento sectorial de DiarioBitcoin.
