Circle pidió a los responsables de la Unión Europea que revisen las reglas de MiCA para las stablecoins. En una presentación de política del 1 de octubre, la empresa señaló que solo tres de las 30 stablecoins más grandes del mundo cumplen actualmente el marco: USDC, USDG y EURC. La solicitud pone el foco en la distancia entre las normas europeas y el uso global de estos activos, y plantea cambios en la emisión transfronteriza y la gestión de reservas.
La discusión importa porque MiCA busca someter a supervisión común la actividad cripto dentro de la UE, pero una parte importante de las stablecoins de mayor circulación permanece fuera de sus requisitos. Circle sostiene que ajustar ciertas disposiciones podría permitir que más tokens se distribuyan bajo supervisión europea, en lugar de que los usuarios recurran a proveedores offshore sin las mismas protecciones regulatorias.
Circle plantea conservar la emisión entre entidades vinculadas
Una de las principales propuestas de Circle es que MiCA mantenga los esquemas de emisión en los que participan tanto una entidad autorizada en Europa como una compañía afiliada que opera en otra jurisdicción. Según la empresa, ese modelo permitiría que una stablecoin global tenga una presencia regulada en la UE sin impedir que sus operaciones internacionales continúen.
Circle advierte que limitar estos mecanismos podría desviar la actividad hacia proveedores offshore, en vez de incorporarla al perímetro de supervisión europeo. La empresa vincula el planteo con una evaluación de impacto de la Comisión Europea de 2020, que ya había advertido que excluir stablecoins extranjeras podría incentivar compras a través de intermediarios fuera del bloque y sin protecciones de MiCA.
La compañía también propuso salvaguardas para permitir que las reservas se redistribuyan entre la emisión europea y la global. El objetivo, según su presentación, es compatibilizar la gestión de un activo utilizado en distintos mercados con las obligaciones aplicables a la entidad autorizada en Europa.
El debate no implica que Circle pida eliminar la supervisión local. Su propuesta contempla que una entidad con licencia europea participe en la emisión y distribución, mientras la compañía afiliada del exterior mantiene operaciones en su jurisdicción. La diferencia está en cómo coordinar ambas estructuras y sus reservas bajo las reglas del bloque.
El emisor cuestiona los porcentajes obligatorios para las reservas
Circle también pidió reemplazar los mínimos fijos de depósitos bancarios establecidos para las reservas de los tokens de dinero electrónico. Las reglas requieren que los emisores mantengan al menos el 30% de los activos de respaldo en depósitos en bancos comerciales; para emisores clasificados como significativos, la proporción sube al 60%.
La empresa argumenta que esos umbrales pueden aumentar la exposición al riesgo crediticio y de contraparte de los bancos. En su lugar, propone que los requisitos se basen en la liquidez de los activos de reserva y en la capacidad de disponer de ellos para atender reembolsos. El criterio, sostiene, debería centrarse en que los fondos estén disponibles cuando los usuarios quieran canjear sus tokens, no en imponer una proporción idéntica de depósitos para todos los emisores.
Circle cuestionó además dos límites incluidos en estándares técnicos de la Autoridad Bancaria Europea. Uno restringe al 35% la exposición a un único emisor soberano; el otro limita los depósitos en cada banco en función del 1,5% de los activos totales de esa entidad. Para Circle, estas restricciones pueden dificultar el uso de activos líquidos respaldados por gobiernos y exigir a los emisores grandes mantener relaciones con numerosos bancos, con la complejidad operativa que eso conlleva.
La posición de Circle coincide parcialmente con una recomendación del Sistema Europeo de Bancos Centrales, que también pidió reconsiderar los mínimos de depósitos, aunque manteniendo salvaguardas de liquidez. La respuesta citada en la información disponible contempla requisitos de liquidez para plazos de entre uno y cinco días. La discusión, por tanto, no se limita a decidir cuánto mantener en bancos, sino a establecer cómo garantizar que las reservas puedan convertirse en efectivo a tiempo.
Una vía de reconocimiento para emisores extranjeros
Para facilitar el acceso de stablecoins reguladas fuera de la UE, Circle propuso crear una vía de reconocimiento para emisores extranjeros. Bajo el esquema planteado, la supervisión principal permanecería en el país de origen, mientras que la distribución en Europa se realizaría a través de una institución autorizada localmente.
El proceso combinaría una evaluación de la Comisión Europea sobre el marco regulatorio extranjero con una decisión de la Autoridad Bancaria Europea para reconocer a cada emisor. Circle también respaldó acuerdos recíprocos que permitan que stablecoins emitidas en Europa circulen en otros mercados. Como referencia para la evaluación de emisores extranjeros, la empresa citó el enfoque previsto en la ley estadounidense GENIUS, que establece condiciones para reconocer a emisores supervisados en otras jurisdicciones.
Estas ideas forman parte de una presentación de política, no de cambios ya aprobados. La cifra de tres tokens conformes corresponde a la evaluación atribuida a Patrick Hansen, director de estrategia y política de Circle para la UE. Una publicación de la empresa comparó las 25 stablecoins principales por capitalización y nombró los mismos tres activos, aunque la declaración citada por Hansen se refería a las 30 principales.
Qué está en juego para usuarios y emisores
MiCA ya permitió que Circle opere con sus stablecoins en Europa mediante una entidad autorizada. La compañía emite EURC a través de su institución francesa de dinero electrónico, y el token superó los 400 millones de euros en circulación, según cifras difundidas en agosto. Ese antecedente muestra que el marco puede habilitar la emisión local, pero también que la presencia de un emisor autorizado no significa que las principales stablecoins globales estén cubiertas por las mismas reglas.
Para los usuarios, el resultado de la revisión puede influir en qué stablecoins estarán disponibles a través de proveedores regulados en la UE y bajo qué condiciones. Para los emisores, las decisiones sobre reservas y emisión transfronteriza determinarán cómo organizar sus operaciones y cumplir con los requisitos de liquidez y supervisión. Por ahora, Circle busca modificar el diseño de esas obligaciones; la adopción de sus propuestas dependerá de las autoridades europeas y del proceso regulatorio correspondiente.
La cuestión central para el ecosistema es cómo ampliar el acceso a stablecoins utilizadas internacionalmente sin reducir las garantías de reembolso, transparencia y control que MiCA pretende establecer. La revisión deberá definir si las reglas actuales pueden aplicarse con mayor flexibilidad o si se mantendrán como están, incluso si eso deja a numerosos tokens importantes fuera del marco europeo.
